Las personas pueden tener un Agni fuerte o débil, lo que las hace más o menos capaces de digerir bien los alimentos. El Agni de los Pitta suele ser más fuerte, en cambio los Vata suele ser más irregular o imprevisible y los Kapha más lento.
Hay varios factores que pueden ayudar a mantener un Agni en equilibrio.
Uno de ellos será mantener una buena digestión de los alimentos. Para ello será conveniente tener en equilibrio los doshas así como una buena disposición mental hacia el apetito y la ingestión del alimento. Una actitud positiva frente al alimento, cantidad y calidad de éste, dependerán en gran parte de un Agni equilibrado. Una represión de emociones también puede llegar a un bloqueo en el Agni.
Una buena recomendación que nos hace la autora Anna Selby: “Es mejor tomar un alimento no adecuado con la actitud correcta que tomar el alimento correcto con una actitud no adecuada”. Muchas causas de nuestras indigestiones vienen provocadas por nuestra mala actitud a la hora de ingerir los alimentos, ya que o bien estamos influenciados por factores externos negativos que ingerimos al tiempo que comemos (TV, radio, lectura, etc.) o bien comemos con un grupo de personas que nos predisponen a mantener una discusión en dicho momento.
No somos conscientes de que todo eso acaba siendo digerido por la mente y físicamente acaba afectándonos en sufrir los típicos ardores, acidez o pesadez de estómago. El Ayurveda aconseja no reprimir ni las emociones ni determinadas funciones corporales ya que esto podría desencadenar en un corrompimiento del Agni. Cuando el Agni pasa a estar corrompido (acumulación de toxinas en exceso) éste se convierte en lo que se llama AMA, que son los alimentos no digeridos o a medio digerir. Es la causa básica de las enfermedades. En Ayurveda existen varias formas y métodos para evitar las enfermedades y la filosofía es que tanto para curarse como para mantenerse sano se ha de tener una buena NUTRICIÓN.



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