Postura inicial:

Tumbada de espaldas

Movimiento:
Elevar con impulso los muslos y abdominales, como muestra la imagen. Enderezar la espalda y permanecer en esta posición unos segundos. Bajar, estirando suavemente las pierna, con la fuerza de los abdominales.

Beneficios:
Mejora la circulación sanguínea, descongestiona la parte inferior del cuerpo y oxigena el cerebro.
A nivel mental: acción anti-miedo, controla la ansiedad y regula la tiroide (responsable de sobrecarga ponderal)

Actúa positivamente en todo el organismo.
Indicada contra varices.
Mitiga los dolores menstruales.
Incrementa la función de las glándulas.
Fortalece y afirma la musculatura de la espalda, piernas, nuca y abdomen.